#DíaDeInternetSeguro: La red requiere el mismo sentido común que la vida

Nos pasamos la vida leyendo, recibiendo y dando consejos sobre el uso de Internet, especialmente cuando éste tiene como protagonistas a nuestros hijos, a niños y adolescentes que se asoman a una ventana con vistas a un espacio infinito y que intuimos lleno de peligros. A la hora de la verdad, sin embargo, Internet no deja de ser la vida en relación solo que en un escenario distinto, muchísimo más vasto, casi inabarcable, y cuyos recovecos no conocemos con la certeza con la que dominamos los callejones de nuestro barrio. Por eso nos da miedo, porque es grande y desconocido. Y por eso tememos que nuestros hijos se pierdan por sus calles serpenteantes y mal iluminadas.

Si lo pensásemos bien, sin embargo, nos daríamos cuenta de que nos sobran muchos de los libros y de los consejos que leemos a diario sobre el uso seguro de la red. Al final basta con aplicar en ella el sentido común que pregonamos y que intentamos transmitir a los hijos en nuestra vida offline. Trasladarlo del off al online porque ambos mundos están interconectados y se rigen por las mismas reglas.

Lo manifiesta a la perfección Borja Adsuara, profesor, abogado, consultor y experto en Derecho, Estrategia y Comunicación Digital. “Los padres debemos jugar con Internet el mismo papel que cuando les enseñamos a montar en bici. Estar a su lado en sus comienzos, poner primero protecciones (rueditas / filtros) y, poco a poco, irles dejando solos cuando estamos seguros de que saben no sólo conducir (manejar los dispositivos y las aplicaciones), sino circular (conocer las normas y los peligros de internet)”.

A veces, sin embargo, nos falta paciencia para enseñarles a conducir por las autopistas de la red, para guiarles en su aprendizaje. Nos falta tiempo, como para todo últimamente, por eso Adsuara recomienda no tomárselo como un esfuerzo, como una obligación, “sino como la oportunidad de pasar tiempo y divertirnos con nuestros hijos” jugando a sus juegos y usando las redes sociales que ellos usan. Hacerlo desde que son pequeños, según el experto, “fomenta la comunicación, que es mucho mejor que el control”.

“Los padres debemos jugar con Internet el mismo papel que cuando les enseñamos a montar en bici. Estar a su lado en sus comienzos, poner primero protecciones (rueditas / filtros) y, poco a poco, irles dejando solos cuando estamos seguros de que saben no sólo conducir, sino circular”

Sentido común

Ya lo decía el periodista y político norteamericano Horace Greeley: “el sentido común es el menos común de los sentidos”. Muchas veces brilla por su ausencia, es cierto, pero uno no puede manejarse sin él a poco que tenga aprecio por su vida. Mucho menos en los entornos online. Por eso, cuando preguntamos a Borja Adsuara qué consejos daría a unos niños de 8, 9, 10 u 11 años que empiezan a manejarse por los entornos online, el sentido común aparece como una de sus prioridades.

“Les aconsejaría empatía: no hagas ni digas a otros lo que no te gustaría que te dijeran o hicieran a ti. Justicia: no permitas nunca que hagan o digan a otros lo que no te gustaría que te dijeran e hicieran a ti. Y, por supuesto, también prudencia y sentido común: lo que en Internet parece raro, ES raro”, reflexiona.

Y dentro del sentido común entraría una regla básica que a veces se nos olvida en el mundo digital. También a los adultos: pensar antes de publicar. Igual que en nuestras relaciones offline pensamos antes de hablar y de actuar (o deberíamos hacerlo), el mismo principio debería valer para la comunicación online. Así lo manifiesta Adsuara: “Las redes sociales y las notificaciones fomentan la compulsividad y la inmediatez. Hay que entrenar el autocontrol. Pensar las cosas un par de veces antes de decirlas o hacerlas. Es una cualidad de la voluntad que se puede y debe entrenar, como se entrena la fuerza o la flexibilidad físicas”.

El valor del ejemplo

Los padres somos un referente para nuestros hijos y de nosotros aprenden la forma de manejarse por el mundo. Y los aprendizajes los hacen de nuestros actos, no de nuestras palabras. Así que de nada vale que les demos consejos si luego ven que no los ponemos en práctica o que actuamos de forma totalmente contraria a lo que predicamos. Una vez más un sentido común que a veces nos falta a los padres.

“Cada uno debe reflexionar sobre el uso que hace y el lugar que ocupa en sus vidas la red, en general, y las redes sociales, en particular. El mejor maestro es el ejemplo. No sólo por un uso seguro, sino, sobre todo, por un uso sano y positivo”, afirma el experto.

Y el valor del ejemplo también debería ser válido para cuando nuestros hijos tropiecen (que lo harán), caigan y se hagan magulladuras. Igual que ocurre en nuestras relaciones en el mundo real, no esperarán de nosotros gritos y reproches, sino “confianza, naturalidad y apoyo”, el saber que pase lo que pase “pueden contárnoslo porque no sólo lo vamos a entender, sino que vamos a ayudarles sin montar un escándalo”.

Autor entrada: Adrián Cordellat

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En cumplimiento de la legislación española vigente en materia de protección de datos de carácter personal y del reglamento europeo RGPD 679/2016 le informamos de:

Responsable: Madresfera SLU + info

Finalidad: Gestión del envío de información solicitada, gestión de suscripciones al blog y moderación de comentarios. + info

Legitimación:: Consentimiento expreso del interesado. + info

Destinatarios: No se cederán datos a terceros para la gestión de estos datos.

Derechos: Tiene derecho a Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional. + info

Información adicional:: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web www.madresfera.com + info

Array