Júlia Sardà: “Cualquier libro infantil debería merecer conversación de adulto” #PonUnLibroEnTuVida

Pese a su juventud, Júlia Sardà (Barcelona, 1987) es ya por derecho propio una de las ilustradoras de literatura infantil más reconocidas y con más proyección del panorama nacional e internacional. Y eso que llegó al sector sin buscarlo, “de forma muy natural”. Desde entonces ha puesto su arte al servicio de clásicos como El mago de Oz (Círculo de Lectores), Alicia en el País de las Maravillas (Fleurus Éditions), Mary Poppins (Círculo de Lectores), Oliver Twist (Fleurus Éditions) o Charlie y la fábrica de chocolate (Círculo de Lectores). Ahora presenta Los Liszt (Editorial Impedimenta), un álbum en el que como coautora ilustra los textos de la escritora canadiense Kyo Maclear y que, visualmente, es un canto a los detalles, a esos libros a cuyas páginas Júlia, cuando era pequeña, se quedaba pegada durante horas “buscando subtramas y detalles escondidos”.

Por Adrián Cordellat

Tu padre era pintor de profesión: ¿De tal palo, tal astilla?

Supongo que sí. Aun siendo disciplinas muy distintas ambas requieren de un nivel de compromiso y de autodisciplina muy parecidos. El hecho de crecer viendo cómo mi padre gestionaba su tiempo y el ver también que cosas muy complicadas se pueden hacer bien si se les dedica tiempo, me ha ayudado mucho a poder dedicarme a esto. Me ha enseñado mucho, muchísimo.

Aunque hacéis cosas muy diferentes y tenéis estilos muy distintos, ¿dirías que hay alguna influencia de tu padre en tu estilo o has recorrido un camino totalmente independiente al de él?

Imagino que hay muchísima influencia, más de la que yo misma me debo pensar. De hecho con el tiempo podríamos decir que me ido separando un poco de él, porque cuando empecé el tipo de composiciones y de temas que elegía para tratar eran muy parecidos. Con los años he ido eligiendo otros caminos que me han ido interesando, pero siempre queda una visión que proviene de donde te han educado.

No sé si cuando decidiste ser ilustradora llegaste a pensar que ibas a ilustrar nuevas versiones de clásicos como El mago de Oz o Charlie y la fábrica de chocolate

Pues la verdad es que lo mío con la ilustración empezó de una manera muy distendida. Yo solo sabía que quería dibujar y que quería dedicarme a algo que hiciera que mi vida tuviera este tipo de tono. El objetivo era poder pagarme las facturas dibujando (risas). Poco a poco me fui encasillando en la ilustración y más concretamente en la ilustración infantil, y a mí me pareció genial. Pero no sé si podemos hablar de que alcancé una meta con esto, aunque para mí sea un honor, porque todo ha ido saliendo de forma muy natural.

“Yo era la típica niña que se pasaba tres horas en la misma página y que disfrutaba encontrando subtramas, detalles escondidos…”

¿Supone un reto revisitar estos clásicos, darles un nuevo aire con otras ilustraciones?

Sí, sobre todo porque estos libros, en muchos casos, han sido ilustrados por personas que son para mí referentes, ilustradores top. Yo intento tirar de humildad, pensar que lo voy a hacer lo mejor que sé y que pueda, y desear que el tiempo no haga demasiado daño a mi trabajo (risas).

¿En qué te inspiras para conseguir estas nuevas versiones de clásicos cuyas imágenes tenemos tan arraigadas?

Siempre busco muchísimas referencias que salen de muchos sitios distintos. Me parece importante que mis dibujos se alimenten de otros campos, que no solo beban de otros ilustradores. De la pintura, de arte textil, de mosaicos, de fotografía de moda, de fotogramas de películas o de láminas antiguas. Hay tantas cosas en las que inspirarse…

LOS LISZT

El último libro publicado con tus ilustraciones ha sido Los Liszt, una joya publicada en España por Impedimenta y en el que has trabajado junto a la escritora canadiense de origen nipón Kyo Maclear. Me he enterado recientemente de que no os conocéis en persona. ¿Cómo ha sido trabajar así, de forma virtual?

Hemos tenido la suerte de contar con una editora fantástica, Tara Walker, que es la que nos puso en contacto. Es una mujer que es una enamorada de los libros y ella y Kyo son amigas desde hace mucho tiempo. De hecho creo que Kyo escribió este libro para Tara porque ella es una escritora de listas compulsiva (risas). Tara me buscó a mí y hacía como intermediaria. Y en este caso la figura de la editora ha sido muy importante porque ella tiene un bagaje y una experiencia en la producción de libros enorme. Tara puso el ojo del mercado y actuó un poco como directora de arte, asesora y moderadora. Fue un punto intermedio muy bueno que ha sabido conseguir que las dos disciplinas, escritura e ilustración, florezcan al máximo.

Y esto que comentas es importante, porque me imagino este trabajo como un reto difícil, por aquello de que los textos y las ilustraciones son algo muy personal. El resultado, sin embargo, demuestra que teníais ideas muy afines, ¿no?

La verdad es que fue genial en ese sentido. Envié los primeros esbozos y enseguida me dijeron que justo era lo que estaba buscando Kyo, que funcionaba. En algún punto supongo que nos parecemos, porque fue como si nos leyésemos el pensamiento. Y eso es algo que no pasa siempre, así que estamos muy contentas.

Además de una historia preciosa y divertida, las ilustraciones están llenas de detalles. De esos libros en los que puedes estar mirando cada página durante minutos y minutos y siempre encuentras algo nuevo. ¿Cómo ha sido ilustrar un libro con tanto detalle?

Yo siempre propongo este tipo de libros porque recuerdo que eran los que a mí me encantaban de pequeña. Yo era la típica niña que se pasaba tres horas en la misma página y que disfrutaba encontrando subtramas, detalles escondidos… Cuando tengo la oportunidad, me gusta proponer este tipo de ilustración.

“Los niños son un público nada estirado, sin prejuicios, bastante libre, con sentido del humor”

¿Qué es lo que más te gusta de Los Liszt?

El mensaje. Me encanta. Yo saco dos mensajes principales: uno es la idea de que si solo ves lo que tienes delante de ti y lo que has decidido, te perderás muchas cosas de la vida. El otro, mi preferido, es que delante del sinsentido de la vida lo mejor que puedes hacer es pasártelo bien. Los niños se hacen preguntas existencialistas que no tienen respuesta. Lo único que puedes hacer ante eso es pasártelo bien.

A mi hija es una de las partes del libro que más le gusta, la de las preguntas sin respuesta.

Es que es una pasada. La filosofía para niños debería explotarse muchísimo más (risas).

LITERATURA INFANTIL

Las ilustraciones son básicas en cualquier libro infantil: ¿es eso una presión como ilustradora?

No, claro que no. Yo me divierto mucho. Los niños tienen una capacidad para entender y llevar las cosas más allá maravillosa. Es un público nada estirado, sin prejuicios, bastante libre, con sentido del humor. Es un público muy agradecido.

En tu caso, como comentabas antes, estás muy centrada en ilustraciones para literatura infantil: ¿qué tiene este sector que te atrae tanto?

Al principio solo lo hacía porque fue el lugar al que me llevó el camino. Ahora lo estoy descubriendo y estoy viendo que es un terreno maravilloso y que te brinda la posibilidad de poder exponer a los niños a primeras ideas extrañas y sensaciones que luego recuerdan para siempre. Pienso que las propuestas que puedes hacerles de cómo mirar el mundo son semillas muy interesantes en las personas. Poco a poco he ido pensando en pequeños detalles que yo percibía en las historias que leía cuando era pequeña y en cómo me han marcado cuando he sido más grande.

En ese sentido de cómo marcan las imágenes y las historias, hace poco hicimos un reportaje sobre la situación de la literatura infantil y varios expertos nos comentaron que el principal problema, y no es el caso de Los Liszt, es que ésta se ha vuelto demasiado moralista. ¿Crees que es así?

Sí, sí. Y me parece que es una forma de castrar un medio artístico que tiene posibilidades infinitas. Los libros deberían ser amorales, divertidos y hacer que los niños tuvieran pensamientos nuevos y extraños. Cualquier libro infantil debería merecer conversación de adulto, debería tener una lectura para cualquier tipo de edad, y debería plantar semillas para desarrollar conversación. Los libros infantiles deben tener dobles caras, no ser perfectos y ordenados. Y sobre todo no deben ser suaves y fáciles. Los niños desean asustarse, probar los límites, preguntarse cosas. Me parece que hay muchos libros infantiles muy aburridos (risas).

Los hay, los hay, pero la verdad, sea como sea, es que vivimos un boom de la literatura infantil. Es el único sector literario que sigue creciendo pese a la crisis y el auge de los lectores digitales, y no paran de nacer nuevas editoriales. ¿A qué crees que se debe eso?

Supongo que el álbum ilustrado tiene sentido cuando es físico, porque es un objeto de regalo, suelen ser de gran formato… Y yo me imagino que si fuese madre, que no lo soy, preferiría dar a mi hijo un objeto de papel entendible que no otra pantalla más que ahora tiene forma de cuento pero que también sirve para hacer otras cosas que te ofrece internet y que son un desastre. El libro sabes dónde empieza y dónde acaba, pero te abre una puerta hacia otros lugares de tu imaginación. Ahora me ha quedado muy cursi esto… (risas).

“Los libros infantiles deben tener dobles caras, no ser perfectos y ordenados. Y sobre todo no deben ser suaves y fáciles. Los niños desean asustarse, probar los límites, preguntarse cosas”

Un poco sí.

Tú me entiendes, ¿no? (risas). No se trata solo de conseguir información, sino que es tu experiencia con el objeto.

¿Por qué es importante que los niños entren en contacto con los libros, a través de los álbumes ilustradores, desde pequeñitos?

Para mí el hecho de leer creo que me ha hecho más fuerte en la vida. Si tú tienes el hábito y sabes apreciar la lectura, tu vida adquiere una profundidad que te ayuda a sobrellevar el absurdo general. Tienes otra arma más para usar. La vida es muy rara y te puede dar mucha angustia según cómo, en cambio la belleza y el arte son cosas que te ayudan a encontrarle sentido a todo.

Autor entrada: Adrián Cordellat

1 thought on “Júlia Sardà: “Cualquier libro infantil debería merecer conversación de adulto” #PonUnLibroEnTuVida

    libros10

    (26 abril, 2018 -10:46 pm)

    Excelente entrevista. No conocía a Júlia, y vale la pena seguirla.
    Su trabajo es uno de los más importantes en la literatura infantil.
    Animo!

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