Sentido común y ejemplo para un #InternetSeguro desde la infancia

 

No hace falta irnos muy lejos en el tiempo para recordar un mundo sin internet. Mucho menos para recordarlo sin portátiles, tabletas o smartphones. Basta con retroceder dos décadas para encontrarnos un mundo analógico en el que nuestros padres se reunían a las puertas del colegio, y no en torno a una conversación de WhatsApp, o en el que los niños teníamos que esperar un día en concreto de la semana para ver nuestros dibujos favoritos. Netflix era una utopía. Veinte años, que parecen mucho pero que no son nada, en los que se ha producido una auténtica revolución digital y tecnológica en la que internet se lleva el gran papel protagonista. Pero, ¿cómo educar a nuestros hijos en un internet seguro en un entorno de poca madurez digital?

Alfabetización digital

A principios de año se publicaba ‘Los nativos digitales no existen’, un libro en el que 18 profesionales de las TIC desmontan página a página la idea de que los niños de hoy son auténticos nativos digitales por haber nacido en un entorno digital y apuntan a la idea de que realmente esos niños tienen que aprender, y nosotros enseñarles. Ahora bien, tenemos que enseñarles sin que exista una vivencia personal previa con respecto a una infancia digital e, incluso, sin tener en muchos casos conocimiento acerca de la red, su funcionamiento, o sus peligros. O peor aún: sin que nosotros mismos utilicemos internet de forma segura.

Para Ruth García, experta en ciberseguridad del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), aunque nuestros hijos estén habituados desde su más tierna infancia a manejar la tecnología, aunque les consideremos nativos digitales, “siguen necesitando nuestro apoyo para hacer un buen uso, a relacionarse con los demás y a solucionar sus conflictos online”.

Borja Adsuara, experto en Derecho y Estrategia Digital, diferencia en ese sentido, haciendo una analogía con los coches, entre conducir y circular. Una cosa es saber conducir, pero otra muy distinta saber circular respetando las normas y evitando los peligros. Al respecto, insiste en que es importante que los padres nos preocupemos por nuestra propia alfabetización digital para poder enseñar a nuestros hijos porque, además, hacerlo demuestra interés por lo que hacen y crea un clima de confianza. “Yo sí conozco todas las redes sociales en las que han estado mis hijos. Me he abierto cuentas en ellas para conocerlas, algunas me han preocupado más que otras y lo he comentado con ellos. Pero, sobre todo, les he escuchado, que es algo de lo que muchas veces nos olvidamos, y me han demostrado que tienen mucho más sentido común del que creemos. Tienen un criterio muy sensato”, explica a Madresfera.

La importancia de la presencia y del ejemplo

No podemos educar “niños burbuja” porque, nos guste más o menos, la tecnología forma parte de nuestras vidas. Pero, ¿cuándo se debe producir la primera toma de contacto con internet? Según Borja Adsuara “hay muchas teorías” sobre a qué edad comprarles un ordenador o un móvil a los hijos, pero más que atenerse a una edad determinada considera que “la gente que da un móvil a un niño con diez años años lo que tiene que haber hecho antes es una preparación con su hijo sobre el uso de esa tecnología. Hay que estar al lado de nuestros hijos, como estamos en otras facetas de la vida”.

De esa presencia nos habla también Ruth García, para quien es evidente que “si no nos planteamos dejar solo en el parque a un niño de cuatro años mientras nos vamos a hacer la compra o al gimnasio, tampoco deberíamos ausentarnos cuando tienen un ordenador, una tableta o un móvil en la mano”. Por tanto, para ella, “lo importante no es el “cuándo” sino el “cómo” y en ese “cómo” hemos de estar presentes, acompañarles, hablar con ellos sobre lo que están viendo, los riesgos con los que se pueden encontrar, así como escuchar y responder a todas sus dudas”. La clave, para la experta en ciberseguridad de INCIBE, está en el sentido común.

Los padres debemos estar presentes, acompañarles, hablar con ellos, escuchar y responder a todas sus dudas.

Para lograr el equilibrio entre el uso y el abuso, Borja Adsuara lo compara con aprender a montar en bici: “Primero les acompañamos, les ponemos ruedines y “controles parentales”, y luego poco a poco vamos confiando en ellos. Lo que hagamos cuando son niños tendrá sus consecuencias en la adolescencia; por tanto, si hemos sembrado confianza y comunicación, luego cuando lleguemos a la adolescencia debemos confiar en que nuestros hijos tengan el criterio suficiente para saber lo que está bien o lo que está mal y, si tienen algún problema, que confíen en nosotros y nos lo cuenten. Lo que es absurdo es intentar controlar al adolescente porque lo que no hagan delante de ti lo harán en otros sitios. Es fácil proteger a un niño, pero a un adolescente es imposible si él no quiere, porque un adolescente ya reclama su espacio de intimidad y no se puede actuar con él como con un niño”.

Importante aquí también el ejemplo. ¿Cómo decirle a un niño o adolescente que no se pase el día “enganchado” al móvil si somos nosotros mismos quienes lo hacemos? Ruth García nos recuerda que los padres somos “un modelo a seguir” y que si queremos concienciarles acerca de un uso responsable de internet, “no deberíamos darles mensajes contradictorios con nuestra actitud”.

Prevención de riesgos para un #InternetSeguro

¿Somos conscientes los padres de los riesgos que se esconden en la red o actuamos como si nunca nos fuesen a pasar a nosotros? Para Borja Adsuara es una mezcla de ambas. “Creemos que no nos va a ocurrir. No creemos nunca que nuestros hijos puedan ser lo acosadores, cometer un delito. Y por otro lado nos alarman las noticias y pensamos que internet es un lugar peligroso”. Para Ruth García, por su parte, podríamos decir que “en general que somos conscientes” de la existencia de riesgos, pero sin embargo “no siempre vemos todos los riesgos, ni asumimos que nuestros hijos puedan estar en ciertas situaciones”. La portavoz de INCIBE pone el ejemplo de los casos de ciberacoso entre menores, donde “hay una gran sensibilización social ante las víctimas”, pero por el contrario “suele ser difícil pensar que nuestro hijo pueda estar acosando a un compañero”.

Sobre los peligros que asociamos a la red, Borja Adsuara pide “dimensionar” el verdadero alcance del problema y cita el último informe de ciberdelincuencia del Ministerio de Interior, según el cual de todos los delitos cometidos en España en 2015 “solo el 3% fueron cometidos a través de la red”. En ese sentido, el experto aboga por “desdramatizar” y tacha de “absurdo” que se hable de adicciones a internet. “Hay que ponerlo entre comillas. Estar conectado no es el problema, es el uso que hagamos de esa conexión. Internet en todo caso es el cauce por el que se desarrollan adicciones previas como la ludopatía, la pornografía… En todo caso puede potenciar esas adicciones, pero el problema es previo”.

Estar conectado no es el problema, es el uso que hagamos de esa conexión.

Sean pocos o muchos, los riesgos de internet existen. Para prevenirlos, Borja Adsuara pide a los padres educar a sus hijos en valores como “la tolerancia, la aceptación del diferente o la empatía: “Si conseguimos educar en esos valores presencialmente, luego las malas prácticas no se llevarán a cabo por internet o por el whatsapp”. También recuerda que el mejor control parental que existe es la comunicación y la confianza: “Si tus hijos saben que pueden confiar en ti, que te pueden contar un problema y que no les vas a echar la bronca, lo harán. La sinceridad en nuestros hijos comienza porque esa sinceridad no tenga consecuencias”.

Ruth García, por último, reivindica también el valor del “diálogo cotidiano” con los hijos de una manera “sincera, abierta y cercana” como una herramienta “esencial” para construir y mantener una relación de confianza “que a ellos les ayude a crecer y a nosotros a estar pendientes de señales que pudieran indicar la presencia de algún problema”. Asimismo, para la experta en ciberseguridad, es conveniente hablar con los hijos sobre los riesgos de Internet, “pero no en un tono alarmista, sino pidiéndoles su opinión y analizando juntos algún caso de las noticias, por ejemplo. De ese modo comprobaremos si son conscientes de que es algo que también les puede pasar a ellos y veremos juntos la mejor manera de evitarlo o de reaccionar”.

 

Webs de interés
Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE)
Oficina de Seguridad del Internauta (OSI)
Internet Segura For Kids (is4k)
Acoso escolar y ciberacoso (Informe de Save the Children)

 

 

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Autor entrada: Diana Oliver

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